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LA ORACIÓN EN EL MATRIMONIO
La oración en el matrimonio es fundamental para desarrollar una relación estable y fuerte, que pueda hacer frente a las batallas de la vida y prevalecer.
En la Biblia encontramos una importante verdad sobre la oración de la boca del mismo Jesús: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:18-20).
En decir, si dos personas se ponen de acuerdo y oran por cualquier necesidad, Dios responderá. ¡Maravilloso! ¿verdad?
Sin embargo, la oración es mucho mas que un rito religioso o una obligación. La oración unida entre los cónyuges fortalece la relación. Además, es una manera saludable de hacer frente a las dificultades, las luchas y contratiempos de la vida diaria. Por medio de la oración podemos desatar todas las bendiciones que necesitamos, y a la vez atar todo lo que el maligno pretende enviar para destruirnos.
A través de la oración, Dios nos brinda la posibilidad de cambiar las situaciones adversas. El pasaje de Mateo nos enseña que si ponemos en práctica el poder del acuerdo entre los cónyuges, cualquier cosa que pidamos, Dios lo hará en los cielos y lo manifestará en la tierra.
La oración no es forzar a Dios a hacer lo que nosotros queremos y cómo lo queremos, sino mas bien reconocer que si tenemos al Señor de nuestro lado, y oramos con fe, recibiremos “cualquiera cosa que [pidamos]”, como expresa el pasaje.
La oración unida entre los cónyuges, tiene precisamente tal capacidad: Unir al esposo y a la esposa. Es la manera de “tirar juntos para el mismo lado y salir adelante” en medio de las adversidades de la vida. La oración unida entre los cónyuges fortalece la relación de una manera asombrosa, porque las acciones espirituales producen una unidad indivisible Dios-Esposo-Esposa. Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir porque “cordón de tres dobleces no se rompe pronto” (Eclesiastés 4:12).
Ahora bien, cualquiera puede orar, pero no todos lo saben hacer de manera eficaz. De cualquier forma, y hasta la luz y crecimiento espiritual que tengamos, podemos apartar un tiempo con nuestro cónyuge para presentar juntos a Dios nuestra “agenda de necesidades”, ya sean emocionales, familiares, físicas o financieras.
El Señor está deseoso de encontrar cónyuges que se unan en oración con fe en el poder de Dios. No importa si hasta la fecha no hayan orado juntos. Dios quiere hacer grandes cosas en tu vida matrimonial. Para algunos será recibir una sanidad o provisión económica, para otros implicará una restauración o reunificación familiar. Sea lo que sea que necesites, Dios te hace la invitación de poner en práctica el poder del acuerdo y orar con fe. No tengas dudas de que tu matrimonio se fortalecerá y se unirá más, y que Dios será glorificado. ¡La Palabra de Dios nos asegura esto!
En este día te hacemos un llamado a unirte en oración con tu cónyuge para experimentar las bendiciones que Dios promete en su Palabra. ¿Aceptas el desafío?
Ritchie y Rosa Pugliese
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