La convivencia entre marido y mujer representa una de las realidades más complejas de la vida conyugal. Y para que reine la armonía y la paz en el hogar es imprescindible desarrollar aceptación y comprensión.

Sin embargo, la vida es como una moneda con dos caras. Ambos lados son opuestos: Una cara es alegre, placentera, divertida y reconfortante; la otra cara es triste, desagradable, aburrida y desalentadora.

A todos nos gustaría que “la moneda de la vida” caiga siempre del lado que más nos gusta; pero cuando se lanza una moneda al aire, puede caer de un lado o del otro. No hay término medio. O es “cara o cruz”. Y muchas veces la moneda cae del lado que menos esperamos… ¡y para eso debemos estar preparados de antemano y desarrollar aceptación y comprensión sea cual sea la cara de la moneda que nos toque vivir!

Veamos algunos ejemplos de la vida diaria para conocer las dos caras da la moneda:

Caso 1: A todos nos gusta disfrutar de una intimidad sexual buena y regular con nuestro cónyuge. Esta sería la cara agradable de la moneda; pero también debemos aceptar y comprender la otra cara: A veces, por distintas circunstancias (enfermedad, demasiadas ocupaciones, pérdida de un ser querido, etc.), no es posible disfrutar la intimidad sexual que tanto deseamos.

Caso 2: A todos nos gusta ver la casa limpia y ordenada. Esta sería la cara agradable de la moneda; pero también debemos aceptar y comprender la otra cara: Muchas veces tengo que colaborar parcial o totalmente con los quehaceres del hogar para aliviar la carga de mi cónyuge.

Caso 3: A todos nos gusta ver a nuestro cónyuge siempre alegre y animado. Esta es la cara divertida de la moneda; pero también debemos aceptar y comprender la otra cara: Que en ciertos momentos o etapas de la vida pasaremos por situaciones que afectarán nuestro estado de ánimo y tendremos que aceptar el mal genio y los días malos de nuestro cónyuge… ¡y los nuestros también!

Caso 4: (Para el hombre) A todos nos gusta que nuestra esposa se vea bien físicamente. Esta es la cara agradable de la moneda; pero también debemos aceptar y comprender la otra cara: Que las diferentes etapas de la vida, con sus consecuentes cambios hormonales, pueden afectar su figura y tendremos que aceptarla y amarla con o sin kilos de más.

Caso 5: (Para la mujer) Toda mujer (o al menos la mayoría) desea que su marido sea el sostén financiero del hogar. Esta es la cara agradable de la  moneda; pero también debemos aceptar y comprender la otra cara: Muchas veces, por distintas circunstancias, el esposo pierde el empleo y ante la demora en conseguir otro trabajo, la mujer queda al frente de la responsabilidad del hogar y necesitará no solo aceptación y comprensión, sino fuerzas del Señor.

Seguramente, todos desearíamos que la moneda caiga de un solo lado, pero en la vida real no es posible. Lo importante es que cualquiera que sea la cara de la moneda que nos toque vivir, podemos tomar la determinación de seguir juntos en la carrera de la vida matrimonial; no con una actitud de resignación, sino de fe y firme dependencia del Señor.

La vida lanzará varias monedas al aire… y caerán de un lado o del otro ¿Estás preparado?

“… corramos con paciencia la carrera [matrimonial] que tenemos por delante…” (Hebreos 12:1).

Dios te bendiga.

 

CategoryArtículos
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