El 2020 ha sido muy difícil para todos. El virus del COVID-19 nos ha sumido en una pandemia global que ha afectado la vida de todos de alguna manera u otra. Algunos han perdido seres amados, otros sufrieron pérdidas materiales y aún otros se han visto afectados en su salud e incluso en su vida familiar, matrimonial e incluso personal. Sea como sea que nos haya afectado esta pandemia global, las pruebas que enfrentamos y SUPERAMOS cuentan la historia de quiénes somos en verdad. 

Si bien el apóstol Pablo no enfrentó una pandemia global como se conoce en nuestros días, se presentaba con una descripción de todas las pruebas que había enfrentado y superado. Su carta de presentación es la siguiente:

 “¿Son siervos de Cristo? Sé que sueno como un loco, ¡pero yo lo he servido mucho más! He trabajado con más esfuerzo, me han encarcelado más seguido, fui azotado innumerables veces y enfrenté la muerte en repetidas ocasiones. En cinco ocasiones distintas, los líderes judíos me dieron treinta y nueve latigazos. Tres veces me azotaron con varas. Una vez fui apedreado. Tres veces sufrí naufragios. Una vez pasé toda una noche y el día siguiente a la deriva en el mar.  He estado en muchos viajes muy largos. Enfrenté peligros de ríos y de ladrones. Enfrenté peligros de parte de mi propio pueblo, los judíos, y también de los gentiles. Enfrenté peligros en ciudades, en desiertos y en mares. Y enfrenté peligros de hombres que afirman ser creyentes, pero no lo son. He trabajado con esfuerzo y por largas horas y soporté muchas noches sin dormir. He tenido hambre y sed, y a menudo me he quedado sin nada que comer. He temblado de frío, sin tener ropa suficiente para mantenerme abrigado” (2 Corintios 11:23–27, NTV).

Este hombre de Dios experimentó todo tipo de adversidades, y aún así se mantuvo firme y fiel al Señor. Su fe le permitió resistir y superar cada una de sus pruebas. No importa cómo haya sido este año para ti, ¡no te rindas! Sigue adelante. Dios tiene un propósito para tu vida más allá de esta pandemia y las dificultades que enfrentas. Si estás atravesando problemas matrimoniales, ¡no te rindas! Muchas veces lo más fácil es recurrir a la separación y el divorcio como primera medida, pero el Señor te llama a luchar con todas tus fuerzas para defender tu matrimonio y la familia que has formado. El mundo está lleno de matrimonios y hogares fracasados, que no han buscado a Dios y no han dado lugar a su obra de restauración.

Hoy más que nunca, el mundo necesita ver ejemplos de matrimonios que siguen fieles a pesar de las pruebas (incluso en medio de esta pandemia global) y que son un reflejo del diseño divino para el matrimonio y la familia. Tiempos de adversidad nos llegan a todos. La clave para perseverar y no rendirnos es tener determinación y fe en Dios. Por eso te animamos, en este nuevo año, a no rendirte ni bajar los brazos. ¡Pelea tu batalla en oración! Dios no está limitado por esta pandemia global. Él es Todopoderoso. Su Nombre es sobre todo nombre, aunque se llame COVID-19, escasez, enfermedad, conflictos matrimoniales, etc. Pon tu fe en Dios y tendrás la victoria, porque Dios es “galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).

¡ Dios te bendiga!

 Ritchie y Rosa Pugliese

CategoryArtículos
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