Hace más de dos mil años, apóstol Pablo dijo “que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” (Romanos 8:22). ¡Increíble! Es como si hubiera vislumbrado lo que sucedería en el futuro… y en el presente que nos toca vivir.

Hoy nos toca vivir un tiempo inédito en nuestra generación. Jamás pensamos que la actividad mundial se pararía casi por completo para detener la propagación de un virus que está causando enfermedad y muerte en todos los países de la tierra.

Cuando vemos la destrucción que causan las epidemias, la contaminación, los huracanes, los terremotos, las tormentas y tantos otros desastres naturales, como la pandemia del COVID19, queda más que claro que “la creación gime a una” por la redención de Dios.

Sin duda, hay un gran conflicto de poderes en los cielos donde se está librando una batalla de las fuerzas del mal contra los ángeles celestiales para detener los planes de bendición que Dios ha prometido a sus hijos.

La vida matrimonial no está exenta de enfrentar algún tipo de catástrofe. Estas calamidades vienen, aunque no las invitemos a nuestra vida. Por eso, es importante escuchar los sabios consejos de la Palabra de Dios para poder hacer frente a la adversidad y superar tiempos de incertidumbre y temor como los que estamos viviendo.

Sea cual sea la situación que estés atravesando, ya sea que se trate de esta pandemia mundial que nos tiene a todos en vilo o se trate de falta de trabajo, escasez económica, enfermedad, pérdidas, peleas, depresión, conflictos matrimoniales o “tormentas” de cualquier tipo, la Palabra de Dios dice en Mateo 7:24-27:

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina”.

El pasaje nos muestra que un hombre prudente edificó una casa [vida personal o matrimonial] sobre la roca [Cristo], que representa un fundamento firme y seguro. Y otro hombre insensato construyó su casa sobre la arena, que representa un fundamento débil e inestable. Obviamente, cuando llegó la “tormenta”, solo la casa construida sobre la roca permaneció firme.

¿Qué podemos aprender de este pasaje para enfrentar y superar las tormentas o catástrofes que llegan a nuestra vida?

• Las tormentas son inevitables. Tarde o temprano, les sucede a todos, sean ricos o pobres, educados o analfabetos, empresarios o simples trabajadores.

• Las tormentas son destructivas. La felicidad personal o matrimonial tiene un enemigo, el diablo, que usa las tormentas de la vida para abortar el propósito de Dios.

• La casa que permanece firme es la que está fundada sobre la roca. La roca es una figura de Jesucristo. Los matrimonios que superan las tormentas de la vida son aquellos que están fundados sobre los principios de la Palabra de Dios.

• El constructor de la casa, en el contexto matrimonial, es el marido y su mujer. Si ambos viven conforme a los principios bíblicos y tienen a Jesús como el Señor de sus vidas, tienen todas las posibilidades de permanecer firmes. Las tormentas de la vida nos dan la oportunidad de saber si hemos construido nuestro matrimonio sobre un fundamento seguro.

• La roca, Jesucristo, es la única garantía de permanecer firmes ante las tormentas. Por el contrario, la arena, que representa cosas como el standard económico, las posesiones, el éxito laboral, etcétera, si bien no tienen nada de malo en sí, no son firmes para resistir el embate de los vientos destructores.

PASOS PRÁCTICOS PARA ENFRENTAR LAS TORMENTAS O CATÁSTROFES MATRIMONIALES:

• Las tormentas son parte de la vida diaria. Ármate de este pensamiento. El camino hacia un matrimonio feliz y duradero no está libre de obstáculos.

• La existencia de tormentas no implica la destrucción indefectible de la “casa” [la relación matrimonial].

• Con la ayuda de Jesucristo y los principios de la Palabra de Dios se pueden superar todas las tormentas.

• Decide no atravesar solo/a las tormentas. Busca ayuda espiritual de aquellos líderes que tengan matrimonios sólidos y estables. Si no asistes a una iglesia cristiana bíblica, busca una comunidad cristiana que te ayude y ore por ti para que puedas superar en victoria las tormentas.

• Acude a Dios en oración por tu matrimonio y decide (si puedes hacerlo con tu cónyuge mejor) vivir conforme a los principios de su Palabra para poder superar juntos cada tormenta que se presente en el camino. Todo matrimonio feliz y duradero tiene en su historia, muchos episodios de tormentas superadas.

Muchos nos escriben desesperados por la desesperante realidad de su vida matrimonial. Sin embargo, nuestra oración es que tu fe y confianza en Dios sea mayor que la realidad de las tormentas que estás enfrentando.

Que tu vida y tu matrimonio se encuentre en la lista de aquellos que cuando “descendió lluvia… vinieron ríos… soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa… no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:25).

¡Dios te bendiga!

Ritchie y Rosa Pugliese

 

 

 

CategoryArtículos
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