Cuando llega fin de año, solemos hacer un balance del año que pasó y, para ser sinceros, siempre tendemos a pensar más en las pérdidas, los momentos difíciles, lo que nos falta… en fin, en todo lo negativo, Sin embargo, también deberíamos dar gracias por las bendiciones que Dios nos ha dado. Sea como haya sido nuestro año, 1 Tesalonicenses 5:16–18 nos anima a estar siempre gozosos, orar sin cesar y dar gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para los que estamos en Cristo Jesús.

Quizás pienses ¿Cómo puedo “dar gracias en todo” cuando estoy pasando por momentos difíciles? Todos enfrentamos pruebas y adversidades en la vida. Las pruebas son parte de un maravilloso proceso de purificación, en el cual Dios nos forma y nos invita a confiar y creer que Él puede usar todas las cosas para nuestro bien (Romanos 8:28).

En 2 Corintios 11:24–27, el apóstol Pablo nos da el ejemplo más increíble de obediencia al mandato de “dar gracias en todo” a pesar de lo que había sufrido (al ser azotado, apedreado, en naufragio, en peligros de ríos, de ladrones, de sus compatriotas, en la ciudad, en el desierto, en el mar, entre falsos hermanos, por mucho trabajo y cansancio, hambre y sed, frío y desnudez). Pablo pudo dar gracias a pesar de todo eso, porque descubrió que el secreto para levantarse y seguir adelante es un corazón agradecido a Dios.

En este fin de año te animamos a dar gracias por las bendiciones de Dios. Medita en tu vida y encontrarás motivos para estar agradecido. ¿Tienes problemas de salud? Agradece a Dios porque Él es tu sanador. ¿Tienes problemas de dinero? Agradece a Dios porque Él es tu proveedor. ¿Tienes problemas con tus hijos? Agradece a Dios por la vida de tus hijos… muchos desearían tenerlos. ¿Tienes problemas matrimoniales? Agradece a Dios por la vida de tu cónyuge y porque Él puede restaurar tu vida matrimonial. No todo está perdido con Dios. Él siempre tiene la última palabra.

Haz la prueba y verás que la gratitud traerá a tu corazón la misma convicción que tuvo Pablo al declarar: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

Dios te bendiga.

Ritchie y Rosa Pugliese

CategoryArtículos
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